Aliados

Ene 01 1970

El reporte presentado por el Canciller, Marcelo Ebrard, detallando las acciones que se desplegaron en Washington durante junio para evitar la imposición arancelaria con la que amenazó el Presidente Trump, se hizo público esta semana. En el documento, queda en evidencia el enorme apoyo del cual goza México en Estados Unidos, por parte de empresarios y líderes en el sector privado así como por funcionarios de distintos niveles y ámbitos del gobierno; es un sonoro recordatorio de que el país no es una persona.

En el informe, se presenta la posibilidad de que un acuerdo bilateral en materia migratoria sea enviado al Senado para su consideración. Dado que en el artículo 76 de la Constitución se nos otorga la facultad exclusiva de revisar y aprobar los tratados internacionales que busque suscribir el Ejecutivo, el Senado asume plenamente su responsabilidad, con autonomía y con consciencia de ser un espacio de pluralidad política.

Como ya lo he señalado, no podemos asumir que se respetará lo negociado o que no habrá cambios en la posición estadounidense hacía nuestro país. Las elecciones presidenciales en Estados Unidos serán, lamentablemente, un factor decisivo para la conducción de la relación bilateral, más esto es prueba de algo que quizás es difícil de aceptar para la actual administración: México es increíblemente relevante. Para sus políticas internas y externas, somos de la mayor importancia.

En Estados Unidos se podrán asumir posturas contra México que le resulten redituables al corto plazo a algunos candidatos, pero la realidad es que quienes viven los frutos de la relación, entienden que no hay sentido en desvincularla. Nosotros continuaremos con nuestra política de diversificación, con la consciencia de que es un esfuerzo a largo plazo, y el respaldo, que más allá de la Casa Blanca, México está repleto de aliados.