Antisemitismo y otras intolerancias

04 Abr 2013

Desafortunadamente en México están proliferando diversas formas de discriminación y exclusión, que suelen adquirir formas de expresión violentas. Desde las expresiones de “indio naco”, por ejemplo, hasta las despectivas como “judíos explotadores”, “chinos sinvergüenzas” y la más usual “p… gringos”.

Estas formas discriminatorias son un retroceso cultural y antidemocrático, porque es producto de la intolerancia y la ignorancia. No es privativa de México, ciertamente, pero preocupa la forma como ha estado avanzando en diversos estratos sociales y regiones en los últimos cinco años.

Por ese motivo, en la cámara de diputados, en compañía del diputado Ricardo Mejía, el grupo parlamentario de Movimiento Ciudadano presentamos un punto de acuerdo para condenar estas expresiones discriminatorias, que atentan contra los derechos humanos, a propósito de una expresión de antisemitismo que se presentó en la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, una de las capitales más avanzadas en el respeto y promoción de la diversidad cultural y la tolerancia social. A continuación, los partes medulares del Punto de Acuerdo.
“Ricardo Monreal Ávila y Ricardo Mejía Berdeja, integrantes de la LXII Legislatura del Congreso de la Unión y del Grupo Parlamentario de Movimiento Ciudadano, con fundamento en lo dispuesto por los artículos 6, fracción I, 79, numeral 2, fracción II y 113 del Reglamento de la Cámara de Diputados, presentan ante esta honorable asamblea el siguiente punto de acuerdo de urgente u obvia resolución en el que exigen se condene el ataque y difamación del que fue objeto la comunidad judía mexicana e internacional víctimas del Holocausto al tenor de la siguiente

Exposición de Motivos

Un sin número de comentarios circulan en diversos medios de comunicación y en las redes sociales, en su mayoría descalificando las declaraciones que el pasado 22 de enero del presente año, durante una conferencia organizada por el programa de Maestría en Defensa y Promoción de Derechos Humanos de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM), y el Colectivo Palestina y ha llevado a cabo en las instalaciones del plantel Del Valle de esta Universidad, realizó la arquitecta Raquel Rodríguez, una de las conferenciantes en dicho evento.

La celebración del foro en contra del estado de Israel y a favor de Palestina, tenía por objeto dar inicio a diversas acciones que buscan el rompimiento de las relaciones entre México e Israel.

Cierto es que la crítica, la discusión y el debate son parte del desarrollo intelectual y pensamiento crítico que toda institución educativa debe promover. Así también, propiciar el escenario para contrastar opiniones amplio, tolerante, y sobre todo imparcial.

Sin duda, en esta ocasión, por ser un tema tan complejo, resultaba por demás necesario la intervención de panelistas de ambas comunidades, a fin de que fueran expuestos ambos puntos de vista, pero lamentablemente no fue así.

Empero, lo más desafortunado en dicho evento fueron las declaraciones que la arquitecta Raquel Rodríguez realizó en relación al Holocausto y directamente en contra de la población judía, fundados en posturas en tono xenófobo, antisemita.

El Holocausto fue la persecución y el asesinato sistemático, burocráticamente organizado y auspiciado por el Estado alemán, del que se ha documentado la muerte de aproximadamente seis millones de judíos por parte del régimen nazi y sus aliados.

Si bien es cierto que las principales víctimas del racismo nazi fueron los judíos, a quienes consideraban el mayor peligro para Alemania, desde los primeros años del régimen nazi, se persiguió a distintos grupos sociales dando muerte a un considerable número de personas como los romaníes (gitanos), discapacitados, y algunos pueblos esclavos (polacos y rusos, entre otros), y a otros individuos cuyos comportamientos no se ajustaban a las normas sociales prescritas, como los homosexuales. Miles de oponentes políticos (incluidos comunistas, socialistas y sindicalistas), así también disidentes religiosos (como los Testigos de Jehová), muchas de estas personas murieron como resultado de la encarcelación y el maltrato.

El Holocausto como hecho histórico ha sido considerado como la máxima expresión de fanatismo, intolerancia, acoso y violencia contra un grupo o comunidad basado en el origen étnico o en las creencias religiosas perpetrados a través de actos terribles de inhumanidad.
Hoy por hoy, y probablemente más que nunca se presenta ante nosotros un amplio abanico de posibilidades a través de las que podemos difundir nuestros pensamientos.

En estricto sentido la manifestación de las ideas como parte de todo proceso de comunicación y como elemento fundamental en toda sociedad y organización social, nos obliga en todo momento a ejercer nuestro derecho fundamental de expresarnos libremente con el más alto grado de responsabilidad, en el entendido de que la única limitante en el ejercicio de este derecho es el respeto y reconocimiento de los derechos humanos y libertades de todos los que compartimos dichas prerrogativas.

La señora Rodríguez extralimitó el ejercicio de su derecho a la manifestación de ideas, pues considerar ciertos o no los hechos del Holocausto no dan cabida a posturas racistas, discriminatorias, y de odio religioso, como los llevados a cabo en contra de la comunidad judía.

Por todo lo anteriormente expuesto, es que se solicita a esta soberanía sea aprobado de urgente y obvia resolución los siguientes

Puntos de Acuerdo

Primero. Se condene el ataque y difamación del que fue objeto la comunidad judía mexicana e internacional, contra las minorías, que fueron víctimas del Holocausto y que al negarlo sean agraviados por este.

Segundo. Exhortamos a la Secretaría de Gobernación, al Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación, a la Comisión Nacional de Derechos Humanos, y a las autoridades competentes, que en el marco de lo que establece la Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación se pronuncien respecto a los probables actos discriminatorios antisemitas.
Tercero. Que se solicite una explicación al gobierno del Distrito Federal y a la ciudadana María Esther Orozco, rectora de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, y ofrezcan una disculpa pública y de manera satisfactoria, ante los representantes de las comunidades que fueron agraviadas.

Palacio Legislativo de San Lázaro, a 20 de marzo de 2013.
(rúbrica)”.

En una democracia, la única intolerancia que está permitido practicar es contra toda muestra de intolerancia, discriminación y violación de los derechos humanos.