¡Así no!

Ene 01 1970

Andrés Manuel López Obrador sufrió una agresión física, directa, ayer en Veracruz.

Una mujer le tiró un huevo, el cual se estrelló en la cabeza del dirigente nacional de Morena.

La mujer fue identificada como precandidata del PRI a la alcaldía de Huatusco, lugar donde ocurrió el ataque.

Es la segunda vez que agreden físicamente a López Obrador en el mismo estado de Veracruz.

En la ocasión anterior, los lanzadores de huevos no dieron en el blanco.

De las 32 entidades federativas que ha visitado el líder de Morena, sólo en Veracruz ha sufrido agresiones.

Es un indicador más del nivel de violencia y crispación que vive ese estado.

El avance de Morena en Veracruz es impresionante.

El año pasado estuvo a punto de ganar la gubernatura en un estado donde sólo el PRI y el PAN se disputaban los votos.

Y en estas elecciones municipales, Morena está a punto de ganar seis de las 10 ciudades más importantes de Veracruz: Minatitlán, Coatzacoalcos, Veracruz, Orizaba, Poza Rica y Jalapa.

Por eso el odio jarocho contra López Obrador y Morena.

Pero no nos equivoquemos: no lo odian las y los veracruzanos.

En lo absoluto. Las y los veracruzanos son gente alegre, de bien y valiosa. Ellos están con López Obrador y con Morena.

Los que fomentan el odio son quienes detentan el poder en el estado. Los panistas y priistas que ven amenazados sus privilegios, sus negocios y sus corruptelas al amparo del Gobierno.

En Veracruz se armó el montaje burdo del dinero entregado a Eva Corona.

En Veracruz se han dado los mayores ataques arteros en contra de los candidatos de Morena a las presidencias municipales.

En Veracruz se dieron las únicas huevizas que se han lanzado contra Andrés Manuel.

Esta escalada de violencia es oficial. No es ciudadana.

Estas agresiones están orquestadas y armadas desde el poder. Lo sabe todo el mundo.

Gánenle a la buena. En las urnas. No a huevazos.

Tan caros y escasos que están los huevos, como para andarlos desperdiciando de esa manera.

Primero fueron las mantas con amenazas de muerte en el Estado de México. Ahora son los huevos en el estado de Veracruz… ¿Mañana qué será?

No jueguen con fuego.

Los que juegan con fuego, terminan quemados.

Pero no sólo ellos. También terminan quemando al país.

Desde aquí y desde ahora, responsabilizamos al gobernador de Veracruz, Miguel Ángel Yunes, de cualquier otra agresión que se vuelva a dar en contra de Andrés Manuel López Obrador y de los candidatos de Morena en esa entidad.