¿Cuál reforma educativa?

11 Abr 2013

Los tres principales partidos integrantes del Pacto por México (PRI, PAN y PRD) se atribuyen la reforma educativa. Sin embargo, la parte medular de esta reforma (el servicio profesional docente, autonomía al Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación, crear un sistema de operación y gestión educativa, creación de hasta 40 mil escuelas de tiempo completo, entre los principales), así como la caída de la dirigente nacional del magisterio, la profesora Elba Esther Gordillo, no están contempladas de manea explícita en los documentos básicos y programas de acción de estos partidos.

Esto nos demuestra que están actuando de manera oportunista, acomodaticia o coyuntural, dada la expectativa ciudadana generada por dicha reforma, o que de plano no toman en cuenta ni a sus propios documentos básicos.

Todos los partidos políticos con registro, sin excepción, tienen algún posicionamiento sobre la educación, al considerarla un tema prioritario en la agenda nacional. Sin embargo, el enfoque y propuestas de reforma son diferentes de un partido a otro.

A la luz de los documentos básicos de estos partidos, lo que hoy se conoce como reforma educativa, y que tanto han promovido como un gran salto hacia el futuro, es una reforma menor, muy menor, frente a lo que según los mismos partidos se necesita en el país para tener una reforma de gran calado.

Por ejemplo, el PAN señala que: “La educación del pueblo mexicano es tarea de todos los miembros de la nación. Es deber del Estado, pero nunca puede ser monopolio suyo, democratizar la educación, esto es, procurar a todos los miembros de la colectividad una igual oportunidad de educación, asegurarles por lo menos una educación básica, promover su elevación cultural y facilitarles su capacitación técnica de acuerdo con las necesidades del desarrollo. En el cumplimiento de este deber, el Estado no puede convertirse en agente de propaganda sectaria o partidista. La libertad de enseñanza ha de ser garantizada sin otros límites, por parte del Estado, que la determinación de los requisitos técnicos relativos al método, a la extensión y comprobación del Cumplimiento del programa educativo mínimo, o concernientes al otorgamiento de grados o títulos que autoricen para ejercer una profesión o una función social determinada.

“Contrarían estos principios la imposición por el Estado de textos únicos en cualquier grado de enseñanza, y el desconocimiento o limitación del derecho preferente de los padres para escoger, conforme a sus convicciones, el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos” (Proyección de los Principios de Doctrina del PAN).

Por su parte, el PRI se compromete entre otros puntos a lo siguiente: “La educación es el factor que determina la capacidad de desarrollo de cualquier sociedad. Por este hecho de vital importancia, su responsabilidad debe recaer en el Estado, en cuanto organización superior de toda sociedad.

“En este sentido, la política educativa se basa en el mandato del Artículo Tercero constitucional, que es una decisión política fundamental construida por el acuerdo histórico entre los actores del proceso educativo, los alumnos, maestros y padres de familia, el gobierno, las autoridades educativas, los grandes sectores sociales y las comunidades.

“El eje rector de la educación básica, media superior y superior debe ser la construcción de una nueva ciudadanía, respetuosa de las leyes, los valores cívicos y universales, con conciencia crítica y autocrítica de Nación, de su responsabilidad individual y solidaridad con las causas sociales.

“Implementar una política de Estado que impulse decididamente la educación, la cultura, la ciencia y la tecnología, como puntales de la modernización, la soberanía y el desarrollo nacional.

“Destinar el 8 por ciento del PIB al gasto educativo y el 1.5 por ciento del Producto Interno Bruto en educación superior, así como el 1 por ciento del PIB en ciencia y tecnología”.

El PRD, por su lado, plantea lo siguiente: “El PRD defiende los principios educativos sustentados en el artículos 3º de la Constitución: una educación gratuita, laica, científica y que promueva la enseñanza de la historia nacional como una forma de conservar y desarrollar la identidad nacional.

“La enseñanza debe estar al alcance de todas las mexicanas y mexicanos en sus diferentes grados y niveles. Sin un amplio despliegue educativo será imposible mejorar las condiciones de vida populares y desarrollar la economía nacional.

“El PRD está en contra de cualquier forma de privatización de la educación pública en todos sus niveles. El PRD defiende el patrimonio cultural de la Nación y rechaza su comercialización, también rechaza la imposición de valores que atenten contra nuestra identidad cultural como Nación libre y soberana.

“El PRD plantea que es obligación del Estado mexicano apoyar las actividades de las y los artistas mexicanos, garantizando su libertad de expresión, promoviendo su difusión, ampliando los espacios para su representación. Asimismo, debe garantizarse el acceso y disfrute de la cultura a toda la población. El PRD considera indispensable se garantice el desarrollo de investigación científica y la innovación tecnológica asumiéndolo como un asunto estratégico y considerándolo como un asunto básico al servicio de la soberanía nacional”.

Como se observa, existen planteamientos encontrados en los tres partidos sobre el papel del Estado en la educación, los fines de la educación, las prioridades del presupuesto públicos en el ramo, el contenido de los programas educativos y hasta el tipo de relación que debe existir entre el gobierno y los maestros.

En cuanto pase la euforia por el encarcelamiento de Elba Esther, en cuanto se empiecen a dar los primeros pasos para la instrumentación de la reforma, pero sobre todo, en cuanto se busque avanzar en la revisión y actualización de los contenidos educativos, la luna de miel se convertirá en luna de hiel, por las marcadas diferencias entre los proyectos educativos de unos y otros.

El país necesita una reforma que garantice una educación de calidad, que actualice los contenidos de la enseñanza, que desarrolle cualidades y aptitudes entre los niños y estudiantes del país para el mundo laboral contemporáneo, pero ante todo, que garantice la viabilidad económica, social y cultural del país frente a la globalización de la economía, de las ciudadanías y de la cultura del planeta. ¿Todo esto se logrará con la detención de Elba Esther y con la reforma educativa limitada a aspectos administrativos que promovió el Pacto por México? Muchos creemos que no. Por ello la pregunta: ¿cuál reforma educativa es la que realmente tendremos?