La adolescencia de un siglo

Ene 01 1970

El 2019, será entre muchas otras cosas, el último año de la segunda década del siglo XXI. Tradicionalmente pensamos en la adolescencia como un periodo formativo, donde comenzamos a romper con paradigmas heredados, para formar un criterio propio que responde a las realidades que nos tocaron vivir. Estos últimos diez años han sido eso; el siglo nació a gritos, con los llamados bélicos de Estados Unidos y el inicio del terrorismo como un fenómeno común, los augurios de una nueva democracia en México y el auge anunciado de las economías asiáticas.

Los primeros años de desarrollo, se gestaron en paralelo a viejos paradigmas del siglo XX. Pensamos, erróneamente, que muchas batallas habían sido ganadas. La concepción de que la democracia y el libre mercado eran ideologías incuestionables cuyo éxito estaba garantizado, era común. No pensamos que la visión del mundo había sido construida por unos pocos, que muchas voces aún no habían sido escuchadas; estábamos convencidos que la idea de progreso era una y que ya teníamos resueltos los métodos.

Pero igual que cualquier adolescente descubre que hay un mundo más allá del de sus padres, también nosotros hemos entendido que la realidad que heredamos es otra. Muchos fatalistas apuntarán a los cambios como evidencia de degradación, pero debemos recordar que el crecer implica romper con pasados, implica aventurarse a lo nuevo. La adolescencia de este siglo se ha forjado en el reconocimiento de las fallas del pasado: en sistemas económicos, en métodos de producción y hasta en concepciones morales.

Una verdad reconfortante, que igualmente puede ser causa de aprehensión, es que la historia se construye diario. No hay batallas perdidas mas las que no se luchan, ni hay triunfos garantizados. En este final de la adolescencia del siglo, asumamos las nuevas responsabilidades que nos corresponden, veamos con optimismo el mundo que se desenvuelve ante nuestros ojos y recordemos siempre, que la historia solamente aparenta ser obvia desde el espejo retrovisor.