La nueva forma de gobernar

Ene 01 1970

Desde octubre de 2015, me comprometí a encabezar la Delegación Cuauhtémoc a partir de un nuevo paradigma: gobernar para todos los habitantes con una perspectiva de derechos humanos.

 

Para rescatar el Corazón de México, los servidores públicos enfrentamos un reto permanente: trabajar con eficacia, efectividad, honestidad y sobre todo con el compromiso de que la nueva gestión pública esté íntimamente ligada con el respeto, el fomento y la salvaguarda de los derechos humanos.

 
La Ciudad de México ha estado, gracias a sus habitantes, a la vanguardia de la lucha por el reconocimiento de los derechos humanos. Es la población capitalina la más solidaria, la más respetuosa e informada en la materia. De manera contraria, las autoridades de las recientes administraciones no evolucionaron oportunamente para estar a la altura de las exigencias que al respecto demanda la sociedad. Ello requería de una nueva forma de gobernar.

 
Por esto, el primer acto que desde la Delegación Cuauhtémoc emprendimos para transformar tal condición conllevó el reconocimiento de que la defensa de los derechos humanos se debe dar desde el interior de la administración pública local, y no estar pendientes exclusivamente de los señalamientos que pudieran tener tanto la Comisión de Derechos Humanos de la ciudad, como las organizaciones dedicadas a la defensa y promoción de los derechos humanos.

 
Pero que esto no se malinterprete: reconocemos el trabajo de todas las personas comprometidas con el cumplimiento de los derechos humanos, pero nuestra labor en esta materia inició en la propia casa; por ello, a partir de octubre de 2015, tomé la decisión de destinar un área, que depende directamente de la Jefatura Delegacional, para la atención, promoción y respeto de los derechos fundamentales.

 
Las tareas asignadas a esta oficina son, entre otras, el proceso de formación y capacitación del personal de todos los niveles adscrito a las Unidades Administrativas de la Delegación, atender quejas sobre las posibles violaciones a derechos humanos por parte de algún servidor público que labora en Cuauhtémoc, y servir de puente con las instancias locales, federales y autónomas encargadas de la promoción y defensa de los derechos humanos.

 
De esta primera decisión de mi administración se han derivado una serie de acciones sumamente importantes que han ido cambiando el rostro de la delegación, tanto al interior como al exterior. Quiero destacar algunas de ellas:

Se han realizado una serie de diagnósticos para identificar las condiciones actuales del respeto y ejercicio de los derechos humanos en la propia demarcación y fuera de ella, cuya atención es prioritaria. Se ha hecho un análisis de las condiciones actuales de los servicios que se brindan en los Centros de Desarrollo Infantil, Centros de Desarrollo Comunitario y casas de cultura; de la situación de trata de personas en la delegación y sobre las poblaciones que viven y sobreviven en calle. Además, se ha desarrollado el estudio para el análisis de la aplicación, cumplimiento, evaluación y seguimiento del Programa de Derechos Humanos de la Ciudad de México.

 
Así también, hemos diseñado las acciones que consideramos pertinentes al interior de las Unidades Administrativas de la Delegación Cuauhtémoc, como la campaña sobre qué son los derechos humanos y las obligaciones que tenemos como servidores públicos; el Programa Permanente de Capacitación en la materia y el diseño e instrumentación del Protocolo para Prevenir y Atender el Acoso Sexual y Hostigamiento Laboral.

 
La campaña permanente para información, prevención, sensibilización y monitoreo de la protección de los derechos humanos ha dado como resultado la conformación voluntaria de una red de promotores de los derechos humanos, que actualmente suma a 250 servidores públicos.

 
Adicionalmente, el 23 de noviembre de 2016 se lanzó la campaña permanente El Corazón No Discrimina, cuyo objetivo es sensibilizar sobre los derechos y realidades sociales de la población LGBTTTI (integrada por lesbianas, gays, personas bisexuales, travestis, transgénero, transexuales e intersexuales), en particular de la que habita y transita en la Delegación Cuauhtémoc. La acción más representativa de esta iniciativa es la Declaratoria Cuauhtémoc, Delegación Amigable LGBTTTI.

 
En el marco de esta campaña se realizan actividades artísticas, culturales y deportivas que promueven la cultura del respeto y la inclusión de esta población, así como el reconocimiento de su aportación permanente para promover el ejercicio de los derechos humanos en la vida pública delegacional.

 
De igual manera, por convicción, y en cumplimiento de lo establecido por la Ley General de Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes, instalamos el Sistema Delegacional para la Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes en Cuauhtémoc, el cual considera la participación de representantes de instituciones y órganos autónomos locales, así como de representantes de organizaciones sociales especializadas en el trabajo, para evitar la discriminación hacia la infancia y proteger sus derechos.

 
Asimismo, mantenemos una relación respetuosa y cordial con la Comisión de Derechos Humanos de la CDMX, y hemos dado seguimiento puntual a las nueve recomendaciones que esta instancia ha emitido y que atañen a la delegación, aunque siete de estas recomendaciones se refieren a sucesos previos a mi toma de protesta como jefe delegacional.

 
La tarea de la promoción y defensa de los derechos humanos no es algo que se pueda dar por sentado o por concluido; es una acción permanente, en movimiento, viva. Por tal motivo he instruido ampliar el tipo de acciones que permitan a todas las personas que colaboramos en la delegación, pero especialmente a todas aquéllas que en ella residen, laboran o la visitan, constatar que sus derechos humanos están salvaguardados. La administración pública de la demarcación se está transformando diariamente para el bien de todos. En esto consiste nuestra nueva forma de gobernar: estamos rescatando el Corazón de México.