Lecciones desde Francia

24 Abr 2017

Ganar el centro: A pesar de que los finalistas, Emmanuel Macron y Marine Le Pen, son dos versiones de derecha, la opción Macron está más cercana al centro en el aspecto ideológico y programático: continuar en la Unión Europea, regular la migración, fomento al empleo, protección social y ecología. Prueba de ello es que, de inmediato, los candidatos conservadores y socialistas rivales (posiciones 3 y 4) llamaron a votar por Macron en la segunda vuelta. Francois Hollande incluido. Surgido de la tecnocracia y del sector financiero, la política económica de Macron será el verdadero punto de quiebre para concluir qué tan al centro o qué tan a la derecha será su inminente gobierno.

Antisistema, desde el sistema: La ola antisistema que vive el mundo, al menos en Europa y en América, encontró en Francia una variante. Una organización con apenas un año de vida (En Marcha!) y un candidato sin carrera político-electoral, lograron derrotar a la partidocracia francesa existente desde la segunda guerra mundial, la cual se alternaba entre republicanos de derecha por un lado y socialdemócratas o eurocomunistas de izquierda, por el otro. La victoria de En Marcha! equivale al desplazamiento de un Petrus o un Chateaux de Burdeos, por un vino primeur o tierno.

Terrorismo, Trump y Putin: Parte del ascenso de Le Pen y de la ola antiinmigrante francesa se debe a la continua amenaza terrorista islámica y al temor de su expansión. Los recientes ataques en París presuponían un endurecimiento de los electores franceses y un mayor apoyo electoral a la extrema derecha. Así lo manifestaron gozosos Donald Trump y Vladimir Putin, que no ocultaron sus preferencias por Le Pen. El nacionalismo francés no sucumbió al miedo terrorista y, en cambio, sí castigó la intervención de Putin y la injerencia de Washington. Lección para los candidatos de otras latitudes que busquen vejigas importadas para nadar o que intenten hacer valer bendiciones y apoyos del exterior.   

Ecos en México: “Llámenme populista si quieren, pero no demagogo…ser populista significa hablar al pueblo de una manera comprensible”. “No somos igual que los otros partidos, somos un movimiento nacional antes que un partido”: Macron.

Principales propuestas económicas y políticas de En Marcha!: supresión de 120 mil puestos burocráticos. Reducción del gasto público en 60 mil millones de euros en cinco años. Disminución de los impuestos en nóminas. Reservar el acceso al mercado público europeo a las empresas que tengan al menos la mitad de su producción en Europa. Sistema universal de seguro de desempleo financiado con los impuestos. Sancionar a las empresas que abusen del outsourcing. Sistema de jubilación universal con normas comunes de cálculo. Aumentar en 100 euros mensuales el subsidio para las pensiones mínimas de vejez. Prima de mil euros para la compra de vehículos no contaminantes. Los funcionarios tendrán prohibido contratar a familiares. Reducir el número de parlamentarios en un tercio. Tres mandatos sucesivos como máximo. Beca escolar de 500 euros para cada francés que cumpla 18 años a fin de evitar la deserción escolar. Examen de las solicitudes de asilo en menos de seis meses, recursos incluidos.

Compare estas propuestas con los 50 puntos programáticos de AMLO en www.lopezobrador. org.mx y saque usted sus conclusiones. Una de dos: o el populismo no es como lo pintan, o hay una internacional populista en ascenso. Por eso la guerra sucia del PRIAN contra AMLO.