Manifiesto a los indecisos

26 Jun 2012

Concluyen las campañas con un sector duro de ciudadanos indecisos. Entre el 11 y el 17%. Llegaron a representar 25% al inicio del proceso. Son los ciudadanos que expresan su deseo de votar, pero no saben todavía por quién lo harán. A última hora, se deciden por alguna de las siguientes tres opciones: no ir a las urnas, anular su voto o darle su confianza “al menos malo”.

Un experimentado encuestador resume así la importancia de este sector: “hay una porcentaje alto de preferencia encriptada”. Y da un ejemplo: “si un ciudadano te dice que es muy seguro que sí votará,  que califica mal o muy mal al gobierno de Felipe Calderón, que nunca votaría por el PRI, que está a favor de que las cosas cambien en el país, pero que todavía no decide a quién dará su voto: ese indeciso es en realidad un voto encriptado por López Obrador”. Y concluye con una observación: “dos terceras partes de los indecisos en mis muestras, así están, encriptados… Tienen que darles un empujoncito, para que terminen de digerir y abrir su preferencia”.

Por otra parte, el fin de semana se publicaron en prensa escrita y en páginas de internet ocho artículos de opinión de comentaristas notables que manifestaron su intención de voto. Cinco hicieron público su “voto condicionado” por AMLO, dos por Peña Nieto y uno por Josefina. Casi en la misma proporción del “voto encriptado” de los indecisos antes mencionados.

Motivado por esos dos referentes sobre los indecisos (el “voto encriptado” del encuestador y el “voto condicionado” de los comentaristas notables), aportó mi empujoncito en este tema, a manera de Manifiesto a los Indecisos:

1)   La elección presidencial no está definida, entre otros factores, por el alto número de ciudadanos indecisos como ustedes que, si deciden presentarse a las urnas, darán un giro mayúsculo a la elección. Es decir, en sus manos está cambiar el final de un cuento llamado “el inevitable regreso al pasado”.

2)   Los indecisos son la nueva mayoría. A diferencia de la “mayoría silenciosa”, esta nueva mayoría es deliberativa, informada y demandante. Pero requiere ir a las urnas para hacerse valer.

3)   Como indeciso, quedarse en casa o anular su voto es una pésima decisión. Es un voto pasivo a favor de la opción política por la cual  “nunca votaría”, pensando que el retorno del PRI sólo afectará a mis vecinos, pero no a mí.

4)   El “voto útil” se acabó. Lo que existe ahora es “voto de utilería”  y “voto razonado”. El “voto de utilería” es el que pide Fox para el PRI o el gobierno federal para el PAN. Es un voto para la foto, no para el cambio. Es un voto para decorar la Presidencia, no para transformar al país. En cambio, el “voto razonado” es un voto informado, libre y condicionado a resultados.

5)   En esta elección compitieron cuatro candidatos, pero sólo dos proyectos: más de lo mismo, o un cambio verdadero. PRI y PAN ya tuvieron su oportunidad. Es tiempo de favorecer a una nueva opción.

6)   La palabra más pronunciada y el compromiso más reiterado fue “cambio”. Pero hubo tres versiones del cambio: el cambio hacia atrás, representado por el PRI (el candidato peña Nieto se autodefine como “conservador”); el cambio imposible, representado por el PAN (la candidata se presentó como una mujer diferente con muchos pantalones, es decir, como el Primer Presidente con Faldas); el cambio verdadero, o la democracia como un sistema integral de vida, no solo como un régimen político, tal como lo mandata la Constitución.

7)   ¿Quién fue el candidato con el mejor desempeño? ¿El que arrancó en primer lugar, pero luego empezó a bajar? ¿La que empezó en segundo lugar y ahora se encuentra en tercera posición? ¿El que arrancó en el subsuelo y hoy compite por el primer lugar, con el menor gasto electoral comprobado?

8)   ¿Quién presentó las mejores propuestas de gobierno? ¿Quien firmó compromisos de gobierno por un 1.5 billones de pesos, sin decir de dónde los obtendrá; o quien dijo cómo obtendrá 300 mmdp para fondear sus programas de gobierno sin aumentar impuestos?

9)   ¿Quién presentó el mejor equipo de gobierno? ¿AMLO, que incluyo funcionarios de alta evaluación pública, como Ebrard y Juan Ramón de la Fuente; Peña Nieto que al único que presentó fue a un asesor militar extranjero; o Josefina, que presentó nombres sin que ellos lo supieran?

10)  El voto por AMLO está condicionado a resultados. Si a los dos años no hay avances en el país, se le podrá revocar el mandato. No habrá que esperar 12 años como en el caso del PAN, ni otros 70 años como en el caso del PRI.

Esas son 10 buenas razones para que usted, si está indeciso, no se quede en casa el próximo domingo.