Posicionamiento sobre el acuerdo para convocar al periodo extraordinario y discutir las leyes secundarias en materia de telecomunicaciones

Ene 01 1970

Señores legisladores.

Nos hemos inscrito en contra de este procedimiento por varias razones, por distintas razones.

Primero, por el desaseo del despropósito parlamentario al desvirtuar y contradecir el texto constitucional en esta materia con esta ley reglamentaria que pretende se discuta y se apruebe en el periodo extraordinario.

Segundo, porque es inadmisible que con la restauración política y jurídica del viejo régimen en nuestro país, ahora se permita la sustitución de facto del Poder Legislativo, les pregunto a los legisladores: ¿qué sentido tiene presencia testimonial de todos que en su mayoría sólo acatan órdenes del Ejecutivo y de los poderes fácticos para que continúen una situación inédita de subordinación, de atropello, de abuso?

El aprobar esta serie de procedimientos parlamentarios nos conducía aceptar una conducta impropia, sin recato e indigna, ¿Para qué le sirve al país un poder legislativo obediente, un poder legislativo hincado al gobierno, y a la oligarquía nacional y trasnacional? ¿Cómo podemos aprobar este procedimiento cuando se ha llegado a lo absurdo? Se ha llegado al colmo político de permitir, de tolerar, de aceptar que la Presidencia de la República elabore los dictámenes que debieran elaborar las comisiones y se les envíe vía electrónica a los legisladores de manera grosera e ilegal por la presidencia de la República.

¿Cómo podemos permitir los hacedores de leyes que se incurra en una grave irresponsabilidad jurídica, administrativa y penal? Porque deben de saber que admitir que los dista entes de las  leyes se elaboren en la Presidencia de la República y sólo se envíen a los legisladores para que actúen como oficialía de partes, se incurre en responsabilidades.

¿Cuáles son ellas? Primero, abuso de autoridad, pero no sólo usurpación de funciones del Poder Ejecutivo convirtiéndose en el único legislador; y tercero, se incurre en responsabilidad constitucional porque el Presidente de la República y sus empleados han desplazado de facto al Congreso de la Unión.

Por eso nosotros no podemos admitir, es inaceptable reconocer que ahora México sólo tiene un poder, metaconstitucional, supraconstitucional de manera anticonstitucional que es el Ejecutivo  Federal poniendo por el suelo la teoría de la divisiones de poderes, el equilibrio de la misma y la existencia de una república federativa, no lo admitimos, por eso no podemos votar en favor cuando los poderes fácticos han doblegado al gobierno y están por doblegar al Poder Legislativo.

Aceptar el periodo extraordinario en estas condiciones es aceptar la fatalidad y que frente a estos poderes fácticos no hay nada que hacer, sino doblegarse e hincarse, en lo personal me resisto a asumir esta actitud indigna en los más de 600 cuartillas que contiene el dictamen, nos fintan un escenario distinto al establecido en la reforma constitucional.

El dictamen de la Ley de Telecomunicaciones que quieren discutir en el periodo extraordinario adopta el criterio de preponderancia por sector, en lugar de por servicio, aunque digan que el pleno definirá.

Ustedes lo saben bien, eso ya está resuelto, ya los hincaron, ya los doblegaron y por esa razón yo me resisto. Esta situación de decir que la figura del poder substancial determina la eventual dominancia en los servicios, especialmente en televisión de paga, al final detiene a una empresa de telecomunicaciones declarada ya preponderante por el Ifetel para ayudar abiertamente al crecimiento de otra.

Es decir, es un dictamen que vamos a discutir en el extraordinario con un concepto muy peculiar de lo que debe de ser la competencia. La competencia en el sector de telecomunicaciones, es decir, si ahora existe un sólo gigante debemos buscar que haya dos gigantes y que estos dos se repartan el mercado.

En los términos que se plantea donde la preponderancia se fijará por sector y el poder substancial por servicio, si esta ley abrirá el camino para que en lugar de un monopolio en las telecomunicaciones exista un duopolio, tal y como hoy se presenta en la televisión de señal abierta, deja un pequeño espacio muy pequeño a la figura asociaciones de pequeños prestadores de servicios.

Nosotros no estamos de adeudo, ¿y saben por qué? Porque finalmente es una ley pensada preponderantemente en repartir el pastel de las telecomunicaciones, no en dar un mejor servicio con precios más bajos a los consumidores.

De verdad reflexionen, que bueno que ya una diputada federal se excusó, que malo que no se hayan excusado el resto de legisladores, que bueno después de seis meses vayamos a deliberar sobre la Ley de Telecomunicaciones y Radiodifusión, que malo que lo hagamos por indicaciones del Presidente de la República y que a ustedes de les ordene mediante fax.

En efecto, las telecomunicaciones ahora son mejores, no es necesario ni verlos, basta con que les envíen un Twitter, un correo electrónico para que obedezcan las indicaciones del rey, nosotros aunque seamos pocos, uno, diez, cinco, vamos a resistir, no vamos a admitir esta grosería.

El Poder Legislativo va a entrar a un proceso de desprestigio social, porque la mayoría se lo ha ganado, no representan a nadie, forman parte de la República de la hipocresía de este país.