Reglamento de la Cámara de Diputados

Ene 01 1970

Ciudadano presidente. Ciudadanos legisladores, quisiera robar la atención, llamar la atención a esta iniciativa. Esta iniciativa que estoy presentando con proyecto de decreto pretende adicionar una fracción al artículo 114 y el artículo 122 Bis del Reglamento de la Cámara de Diputados.

Nosotros hemos visto como en el desarrollo de las sesiones, cuando existen aprobaciones de leyes trascendentes, los procedimientos legislativos han sido constantemente impugnados, han sido cuestionados, especialmente aquellas leyes que han pasado por esta Cámara y por el Congreso, que han generado una gran polémica, inquietud e incluso inconformidad social.

Como son la reforma laboral, que sepultó las conquistas de los trabajadores de décadas conseguida. Como es la reforma educativa, que aún sigue sub iúdice en la calle, aún cuando se haya agotado el procedimiento formal del Constituyente Permanente.

El problema no está resuelto por más que se lancen algarabías, por más que mediáticamente se diga que no habrá marcha atrás, por más que comparezcan funcionarios del ramo que expresen que todo está bien y que es un avance histórico en materia educativa.

Nosotros no creemos eso. Creemos —al contrario— que es un retroceso en materia educativa, que se inicia la privatización de la educación en México y que se trata de una reforma eminentemente laboral, no educativa.

Por eso nosotros planteamos ahora una modificación a estos artículos que he comentado, porque hemos adolecido de un cuerpo normativo o de normas jurídicas reglamentarias que le permitan a esta asamblea deliberar lo que son las mociones de orden y el procedimiento en sí.

Nosotros en Movimiento Ciudadano pretendemos incluir artículos en el Reglamento de la Cámara de Diputados, donde se dote al legislador con una nueva disposición que puede ser utilizada para contrariar alguna disposición violatoria del procedimiento que se sigue por la Mesa Directiva o por alguna comisión en la discusión o votación de proyectos de ley.

En el Senado de la República, en su Reglamento, se establecen tipos de moción de procedimientos. En su artículo 111 señala una serie de mociones que son moción de orden, moción de apego al tema, cuestionamiento al orador, ilustración al pleno, rectificación de trámite, alusiones personales, rectificación de hechos, discusión y votación por conjunto de artículos en términos del 108, numeral 1, y la suspensión de la discusión o moción suspensiva.

Nosotros estamos planteando aprovechar esta experiencia en el Senado e intercalar, plasmar la moción de procedimiento, que tiene por propósito reclamar las resoluciones del presidente que se apartan de la normatividad aplicable para que se consulte al pleno.

Quiero expresarles y decirles que de manera regular no se atiende el contenido de nuestra normatividad. En ocasiones se recurre al mayoriteo, a la mayoría que está prefigurada y se violan normas del Reglamento, de la Ley Orgánica e incluso de la Constitución.

Por ejemplo, hace un rato un legislador me decía –hace unos minutos—: Ricardo, ¿has visto que dentro del pleno hay gente armada? Y ésta es una violación tajante del Reglamento. Él me decía –un legislador que no es de mi bancada—: habrá qué hacer una moción de orden, porque independientemente del estatus del legislador, su importancia o su dinero, en el pleno no debería entrar nadie de manera armada. Está prohibido en el Reglamento y, sin embargo, hay gente armada dentro del recinto. Y ésta es una clara violación a nuestro Reglamento.

Es más, no es ni siquiera de mi bancada, él es del PRI y me alegra que sea un legislador consciente, porque independientemente de la bancada que sea, no se puede estar violando de manera frecuente nuestra normatividad, porque en todo caso seríamos candil de la calle y oscuridad en la casa.

Por esa razón, presidente, quise plantear esta iniciativa. Haciendo este comentario, lo exhorto para que todos los hombres que estén armados puedan dejar sus pistolitas fuera del recinto cuando entren acompañando a sus legisladores que tienen ese privilegio de traer guardias del Estado Mayor Presidencial, militares o pagados de manera privada. Creo que nos merecemos respeto. Muchas gracias.