Sensatez y cordura al interior y exterior de Venezuela, para resolver el conflicto

Ene 01 1970

La posible intervención militar en Venezuela sería un recurso deleznable contra ese país, ya que es inadmisible invadir a un pueblo o pretender imponer a un presidente. Corresponde a los habitantes de aquella nación y a los actores políticos involucrados, resolver esta encrucijada de manera soberana; con apoyo de la comunidad internacional, sí, pero desde una posición de sensatez y cordura.

El escenario se torna cada vez más grave y delicado porque de facto, se está desencadenando una guerra civil, a partir de intereses transnacionales. La historia nos demuestra que los resultados de ese tipo de enfrentamientos siempre son devastadores, por lo que es inaceptable que personas inocentes mueran, víctimas de la ambición de poder.

Por eso es tan trascendental la postura de México, al recobrar su papel histórico, respetuoso de la soberanía de los pueblos y dispuesto a ser un árbitro confiable en éste y otros conflictos.

El gobierno de México está dando la nota de prudencia al anteponer el diálogo entre las partes para mediar las posiciones encontradas, una postura respaldada no en el impulso, sino en los principios de nuestra política exterior.

En este mismo sentido y de acuerdo a una encuesta realizada recientemente por un diario de circulación nacional, el 63% de los mexicanos respalda la postura no intervencionista del gobierno federal.

Por ello, el Grupo Parlamentario de Morena en el Senado de la República apoya la decisión del Ejecutivo de no unirse a la ofensiva contra el gobierno venezolano.

De la misma forma, los senadores de Morena reiteramos nuestra disposición para coadyuvar con la Cancillería en la promoción de un diálogo conciliador en Venezuela, siempre que las partes así lo soliciten, y en apego a nuestra tradicional política exterior pacifista y no injerencista. Se debe evitar la guerra civil en ese país; estamos a tiempo.