Sí hay quinto malo

01 Sep 2011

Contra el consejo popular y esperanzador de que “no hay quinto malo”, podemos afirmar que el quinto informe de gobierno del señor Felipe Calderón no sólo es malo, sino lo que le sigue en dirección descendente.

Podemos tomar diversas referencias, pero la más objetiva en estos casos es contrastar las promesas de campaña con las realidades alcanzadas en un quinquenio. Los dichos contra los hechos. El discurso contra la realidad. Las mentiras oficiales contra las verdades cotidianas.

En la campaña del 2006, el entonces candidato del PAN Felipe Calderón ofreció lo siguiente: Eliminar el pago de la tenencia vehicular. Electricidad y gas baratos. No establecer nuevos impuestos. Eliminar el cobro de comisiones a las remesas. Seguro médico para todos (“así como eliges a tu gobernante, elegir al médico que te atenderá”). Seguro gratis para cada niño que naciera a partir de diciembre de 2006. Las clases en las escuelas públicas serán hasta las cinco de la tarde. Casa para quienes ganen hasta $2,800 al mes o menos. Horarios flexibles de trabajo para las madres que trabajan. Bajar el sueldo del presidente y de los funcionarios públicos (mil funcionarios federales cobran más de mil millones de pesos al año). Reducir la cantidad de dinero que gastan los partidos políticos. Pensión universal a los adultos mayores. Mirar hacia el sur del Continente: fortalecer relaciones con América Latina.

En su discurso de toma de posesión fue más concreto: “Mis prioridades serán tres: seguridad para los mexicanos, superación de la pobreza extrema y creación de empleos en México”. ¿Se cumplió con estas prioridades?

1) Seguridad para los mexicanos:

En 2006, la tasa de homicidios era de 8 muertes violentas por cada 100 mil habitantes. Actualmente es de 15.2, lo que ha llevado a México a ser considerado entre los 10 países más violentos del mundo (tasa mundial promedio de homicidios 8.8 por cada 100 mil habitantes. En 2006, las ejecuciones ascendieron a poco más de dos mil víctimas; en 2010, ascendieron a 15 mil 273 personas, de acuerdo a cifras oficiales.

El número de personas desaparecidas en 2006 era de 800. En junio del 2011 se estima entre 4 y 8 mil personas las que han desaparecido en el contexto del combate al crimen organizado.

En 2006, la incidencia delictiva del crimen organizado se concentraba territorialmente en tres entidades federativas y en 10 municipios. Actualmente, se ha diseminado a 17 entidades federativas y a 162 municipios.

En 2006 el fenómeno de la migración interna e internacional por el fenómeno de la inseguridad era prácticamente inexistente. En 2010, el número de mexicanos desplazados de sus lugares de residencia por cuestiones de seguridad se estima en 300 mil personas.

De acuerdo con la organización civil México Evalúa, los cinco delitos de mayor impacto entre los ciudadanos se han incrementado sensiblemente desde 2006: secuestro 188%, robo de autos con violencia 123%, extorsión 101%, homicidios dolosos 96% y robo con violencia en vía pública y espacios privados 47%.

2) Superación de la Pobreza Extrema:

A pesar de que el gasto social se ha incrementado constantemente, el número de pobres se ha incrementado durante la actual administración. En su más reciente informe, el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), que es la instancia oficial que verifica el impacto del gasto social, advierte que la pobreza en México aumentó de 44.5% en 2008, es decir 48.8 millones de personas, a 46.2% en 2010, lo que representa que 52 millones de personas se encuentran en esa condición; es decir, el 48% de la población nacional.

En el mismo sentido apuntan los reportes de la CEPAL, Banco Mundial, OCDE y Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo de la ONU, donde advierten que a pesar de los esfuerzos presupuestales, el crecimiento de la pobreza en México se agudiza a partir de la crisis económica internacional del 2009, dada la debilidad estructural del mercado interno mexicano.

3) La Presidencia del Empleo:

La principal promesa de campaña, “La Presidencia del Empleo”, es el principal pendiente del actual gobierno federal. El empleo en México ha presentado dos características esenciales en los últimos cinco años: hay poco trabajo y el que existe está mal pagado.

De acuerdo al INEGI, las tasas de desempleo más altas en los últimos 15 años se han presentado durante el actual sexenio: en septiembre de 2009 y en julio del 2011, con 5.5 y 5.6% respectivamente. Esto significa que el número de personas que no lograron trabajar durante el séptimo mes del año ascendió a 2.7 millones, mientras que en junio, la cifra fue de 2 millones 679 mil personas, es decir, hubo un incremento de 97 mil 837 personas.

Las cifras sobre nuevos empleos que publicita periódicamente el gobierno federal ocultan tres realidades: una, que aún no se alcanza el nivel de empleos que el país tenía antes de la crisis de 2009; dos, que el 70% de estos empleos no rebasan los tres salarios mínimos y carecen de prestaciones sociales; tres, que nunca se alcanzó la cifra de 950 mil nuevos empleos anuales que requiere el país para poder hablar de una “Presidencia del Empleo”.

Por otra parte, los salarios han perdido constantemente su poder adquisitivo durante la actual administración. De los 44 millones 480,562 trabajadores que conforman la Población Económicamente Activa (PEA), el 56.71% gana de 1 hasta 3 salarios mínimos y más de la mitad no cuenta aún con acceso a una institución de salud, de acuerdo con la más reciente Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) elaborada por el INEGI.

La pérdida constante del poder adquisitivo se reflejó también en la última Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos en los Hogares del mismo INEGI. Ente 2008 y 2010, los ingresos de los hogares mexicanos cayeron 12.3% promedio en todos los niveles socioeconómicos. La encuesta señala que la población de ingresos medios y altos fue la más afectada por la crisis y por tanto con esta reducción en sus ingresos.

Todas estas cifras oficiales, con organismos oficiales y mediciones oficiales, ponen al descubierto las tres principales mentiras del gobierno de Felipe Calderón en materia económica: que México dejó de ser pobre; que el poder adquisitivo de los salarios es mayor hoy que hace 20 años; y que con 6 mil pesos mensuales se pude pagar casa, internet, colegios particulares y hasta comprar cetes.

Prometer en la campaña y mentir como gobierno tiene su costo: mientras en el primer informe de gobierno, la aprobación ciudadana al gobierno del Presidente Felipe Calderón fue de 65.9%; para el quinto informe presidencial, el próximo 1 de septiembre, es de 49.3%. Por eso afirmamos que sí hay quinto malo.