Siete días después, ¿hacia dónde?

Ene 01 1970

Al cumplirse una semana del sismo que golpeó a la Ciudad de México, así como al Estado de México, Oaxaca, Morelos, Puebla, Guerrero y Chiapas, es menester informar sobre las labores llevadas a cabo por la Delegación Cuauhtémoc para la atención de la emergencia.

 

Desde los primeros instantes, la explanada de la sede delegacional se convirtió en centro de acopio. Desde aquí se han recibido, administrado y canalizado víveres, enseres y ropa, todo ello gracias a la ayuda de personas voluntarias que acudieron a apoyar de forma inmediata después de la tragedia.

Hemos trabajado las 24 horas del día con un mínimo de 1,500 hombres y mujeres voluntarios, incluyendo personas servidoras públicas de la Delegación, en los tres turnos implementados.

Con el apoyo de más de 800 personas voluntarias se conformaron 34 brigadas que atendieron 45 puntos y retiraron 595 toneladas de cascajo. Se han reparado fugas de agua, gas y drenaje.

Hasta el momento hemos instalado seis albergues provisionales que funcionan también como centros de acopio, donde se proporciona atención urgente a la salud física y emocional de la población, así como alimentos y dormitorio, y se llevan a cabo actividades  artísticas y lúdicas, para todas las edades. A estos espacios han acudido cada día, en promedio, 700 personas.

Gracias al apoyo de estructuristas, directores responsables de obra (DRO) y profesionales de ingeniería y arquitectura, se realizan evaluaciones postsísmicas en edificios, casas habitación, oficinas y escuelas.

Los resultados de estas evaluaciones se actualizan constantemente en los siguientes enlaces:

Inmuebles en alto riesgo – RicardoMonreal.MX

Inmuebles en alto riesgo – Cuauhtémoc.CDMX.gob.mx

Agradezco a quienes realizaron donaciones desde la Ciudad de México, así como a quienes nos mostraron su solidaridad desde Nuevo León, Monclova, Cuautitlán y Veracruz, pero sobre todo doy las gracias al invaluable apoyo de hombres, mujeres, jóvenes, niñas y niños que acudieron a nuestra Delegación para brindar su ayuda.

Las contribuciones en especie han sido distribuidas no sólo en nuestra demarcación, sino que gracias a la generosidad ciudadana fue posible auxiliar también a Tláhuac, Tlalpan, Xochimilco, Iztapalapa, Magdalena Contreras, Milpa Alta, Puebla, Morelos, Oaxaca, Estado de México y Guerrero.

Sin dejar de atender la emergencia actual, es momento de iniciar el proceso de reconstrucción de la ciudad, pero ello demandará gran cantidad de recursos económicos, así como una coordinación gubernamental por encima de cálculos o banderas políticas y partidistas.

Con ese objetivo en mente, hemos participado con propuestas y lineamientos para la elaboración del plan de reconstrucción anunciado por el Gobierno de la Ciudad de México, que fue aprobado con los jefes y jefas delegacionales de las otras demarcaciones afectadas. Y sigo en espera de la respuesta del titular del Ejecutivo federal para definir y coordinar las acciones por venir en la Delegación Cuauhtémoc.

Esta tragedia nos ha golpeado con toda su fuerza, pero con la misma intensidad hemos respondido. Saldremos adelante para rescatar con esperanza, vigor y fe nuestra demarcación, la Ciudad de México y el país.