Una “mamada” llamada 3de3

23 Ago 2016

Al ser interrogado sobre su disposición a presentar la 3de3 en su condición de ex presidente de la República y usufructuario de una pensión vitalicia (el planteamiento se debe a AMLO), Vicente Fox montó en cólera y enseñó el cobre:

“Ese 3de3 es otra mamada más de los que roban y hacen creer a la gente que ellos serán los salvadores, y le quieren hacer creer a la gente que ya nadie roba. No va por ahí” (MILENIO Diario, 22 de agosto 2016).

Habrá que ver qué responden a esta acusación las organizaciones no gubernamentales que promovieron esta iniciativa, como TM e Imco, notablemente.

Es una paradoja que el ex presidente que impulsó la creación del Instituto Nacional de Acceso a la Información (INAI, hoy IFAI) no esté dispuesto a transparentar su patrimonio, su declaración fiscal ni sus posibles conflictos de interés, a pesar de reconocer explícitamente que su “chivo” (su manutención y alimentación) lo obtiene íntegro de la pensión que recibe como ex presidente de México. Es decir, vive del presupuesto público.

Fox percibe 205 mil pesos cada mes de los impuestos de los mexicanos. 95 mil pesos menos que el sueldo de Carlos Slim. Sin embargo, no le alcanza. Confiesa estar frecuentemente en “cartera vencida” al no pagar sus cuentas de crédito y no tiene “dinero escondido” para sufragar esas deudas: ni él ni su esposa.

La resistencia del ex presidente a rendir cuentas de lo que tiene y lo que gasta (por ejemplo, la remodelación y mantenimiento del versallesco Rancho San Cristóbal, con sus caballerizas, jardines y lago artificial, así como los viajes al extranjero y el equipo de asesores y guaruras que le acompañan) pinta de cuerpo entero la máxima que ha regido las políticas públicas de rendición de cuentas en el país, así como las medidas anticorrupción desde que se creó la Contraloría de la Federación: hágase la transparencia en las mulas de mi vecino, de mis opositores y de los ciudadanos, pero no en las mías ni en las de mis cuates o cómplices.

La vulgar negativa de Fox a presentar su 3de3, además de exhibirlo como un ideólogo sofisticado de la opacidad, nos lleva a una pregunta de fondo: ¿deben los ex presidentes de México transparentar y rendir cuentas de su patrimonio e ingresos?

La respuesta es sí, por supuesto. En primer lugar, la pensión que reciben los ex presidentes es un recurso fiscal proveniente del Presupuesto de Egresos de la Federación, y el principio de transparencia es que todo centavo público puede y debe ser auditable y fiscalizable.

En segundo lugar, de los cinco ex presidentes que tiene el país (Luis Echeverría, Carlos Salinas, Ernesto Zedillo, Vicente Fox y Felipe Calderón), los tres últimos mantienen un activismo público notable. Felipe Calderón, el ex presidente que más caro le cuesta al país por los equipos de seguridad destinados a él, a su esposa y a su familia, hace abierto proselitismo partidista a favor del PAN y hasta del PRD, sin rendir cuentas de nada a nadie.

En tercer término, los más de 50 millones de pesos anuales que los ex presidentes y sus ayudantes cuestan al país, no es cualquiera “mamada”. Con ellos se podría ampliar en 50 millones de litros al año el programa de abasto popular de Liconsa y se garantizaría la primera lactancia de los niños indígenas en extrema pobreza de tres estados.

En conclusión, ¿deben los ex presidentes recibir o no una pensión vitalicia? Y en caso afirmativo, ¿deben o no presentar su 3de3? Este es el fondo.